MODERN TALKING, “V” Y SUS LAGARTOS COMEDORES DE RATONES, LOS FLEQUILLOS CARDADOS, LOS GOONIES, LA MÚSICA DISCO, LAS HOMBRERAS CON VELCRO. EL COCHE FANTÁSTICO…SI TODO ESO TE SUENA, BUSCA, COMPARA Y SI ENCUENTRAS ALGO MEJOR…LÉELO
Yo no creo que la haya usado en toda mi vida, pero la canción de este anuncio ha estado flotando en mi cabeza desde siempre.
A estas alturas de la película, el nombrecito suena algo cursi y el anuncio algo ñoño (hay quien incluso afirma que le produce tristeza…¿o será nostalgia mal interpretada?), pero probablemente gracias a ello es por lo que aún la colonia Chispas se mantiene en nuestra memoria colectiva…
Ah!! Y si alguien quiere echar un vistazo a otros spots de la época, recomiendo este enlace:
Esto sí que es un artilugio de los 80…aunque creo que todavía existe!!! El Peta Zetas, una de mis chucherías favoritas de la época (creo que teniendo en cuenta que sigo siendo una niña en temas de chucherías, caerán muchas entradas sobre ellas). Me acuerdo del sobre en el que venía, con el plateado por dentro y el color rosa-fucsia de los peta zetas.
Era el entretenimiento mientras esperábamos al autobús del cole. Nos lo echábamos en la boca y guardábamos silencio sepulcral para eschucar el crepitar de la cosa aquella sobre la lengua. A veces funcionaba….a veces no. Lo que sí era seguro era la plasta que se quedaba pegada a los dientes y muelas y que tardaba media tarde en desaparecer.
Luego sacaron un sucedáneo menos espectacular, con Peta Zetas en polvo, con el chupacups incorporado en el sobre, para mojarlo en el polvo picantoso y tener otro tipo de experiencia….a mí la verdad es que no llegó a engancharme tanto como el original. No sé que llevaba (química pura que reaccionara con el ácido de la saliva, supongo) pero a mí me encantaba.
Se rumoreó mucho sobre la mezcla mortal del peta zetas y la cocacola (decían que provocaba !!!!la muerte!!!!). Soy prueba viviente de que no es cierto, pero da un dolor de barriga considerable. Palabra.
Mmmmmmmmmmmmmmmm……es cierto que los olores y los sabores perduran a través de los años. Me acuerdo de la época en la que la merienda era realmente una comida más del día (ahora de adulta me parece cosa de críos). O los paquetes “sorpresa” que me preparaba mi madre para la hora del recreo. Nunca sabía lo que me iba a tocar hasta que abría el papel albal y contemplaba la cosa. A veces me relamía de gusto…otras buscaba a compañeras de clases para algún trueque apañado.
Cierro los ojos y veo esos bocadillos de pan bimbo con Nocilla (por aquel entonces sólo de un color), las galletas con Nocilla también (es obvio que en aquella época los kilos no me preocupaban precisamente…), los phoskitos, los tigretones, los Gitanitos (¿por qué los retiraron del mercado?), las Panteras Rosas…todo un mundo gastronómico a mi alcance. Los donut entonces se vendían de uno en uno (y sí que eran del día…….el repartidor de la panadería a la que yo iba llegaba por las mañanas y se llevaba los que no se habían vendido el día anterior…) y creo que costaban unas 25 pelas. Eran mi pasión. Luego ya todos acabaron en paquetes de dos….
El bollycao acababa de nacer….¿os acordáis del anuncio? El pobre niño con la merienda en el patio de recreo(en blanco y negro), jugando como portero, con una mano ocupada por el bollo y en la otra la onza de chocolate (buen mensaje, por cierto). Y el bollycao surgiendo de las profundidades de la mente de algún creativo publicitario como solución al problema. Chavales: a partir de ahora jugar al fútbol (de portero) y merendar no es un problema.
Supongo que si las meriendas para niños hoy en día son similares a las de aquel entonces (sólo que con infinitas variaciones), pero nosotros no sufríamos de obesidad infantil, será probablemente por las miles de calorías que quemábamos en la calle, saltando a la comba, al elástico, echando un teje, a la lima, jugando al escondite o a aquello que nuestra desbordada imaginación diera por bueno. No recuerdo haber pasado una tarde entera sentada en la misma silla (para disgusto de mi madre que siempre me llamo “rabo de lagartija”). No teníamos ordenadores, ni play…….como mucho “Juegos reunidos Geyper”, “Cluedo” o las Barriguitas. Pero eso mejor lo contamos en otra ocasión.