MODERN TALKING, “V” Y SUS LAGARTOS COMEDORES DE RATONES, LOS FLEQUILLOS CARDADOS, LOS GOONIES, LA MÚSICA DISCO, LAS HOMBRERAS CON VELCRO. EL COCHE FANTÁSTICO…SI TODO ESO TE SUENA, BUSCA, COMPARA Y SI ENCUENTRAS ALGO MEJOR…LÉELO
Barrio Sésamo y todos sus componentes son unos grandes referentes hoy en mis recuerdos televisivos. Este en concreto, el pinball donde contar era todo un placer al ritmo de una música de aires setenteros (muy “fashion” para ser para niñ@s, no??)
Lo bueno es que era la copia tal cual del formato americano original. Años después con un mínimo dominio del inglés he disfrutado también de la cancioncita en su idioma original.
Para los restos, el genio creativo de McGyver será recordado (y casi envidiado) a la hora de librarsse de los malos. Por supuesto visto ahora, con la picardía que da la edad, no me creo nada de las inventadas de este ¿agente secreto? (la verdad es que nunca supe muy bien si trabajaba para el Gobierno Americano o para la CIA, el FBI o el Ejército del Aire…). Pero con 10 u 11 años, me fascinaba ver como con un puñado de cables, un poco de argamasa y dos tornillos te creaba la bomba atómica.
Además. el protagonista, Richard Dean Anderson estaba bastante bien, de hecho, en la serie que le ha devuelto a la televisión desde la noche de los tiempos (Stargate) ha demostrado que los años en él no han hecho sino demostrar que su atractivo era real y no fruto del penoso estilismo de los ochenta (el pelo corto le sienta infinitamente mejor).
Y para recordatorio, el chiste que se contaba por aquel entonces:
“McGyver, nos atacan los rusos…”
“Tranquilos, tengo un chicle”
Érase una vez el hombre. Uno de los mejores dibujos animados no sólo de los 80, sino de la televisión en general. Eran muy didácticos y a estas alturas recuerdo muchos hechos históricos por esta serie y no por los libros del colegio.
Y la canción de la cabecera ha sido cantada por varias generaciones (incluídas noches de farra en el apartado de cantes populares)con una letra pegadiza y a veces dificil de memorizar, pero que tod@s nos sabemos.
Luego tuvo una segunda parte (más moderna ya) llamada “Érase una vez …la vida” donde siguiendo el mismo esquema nos enseñaba el fascinante mundo que se esconde dentro del cuerpo humano. Los personajes eran los mismos y en esta ocasión los malos-malísimos de la otra serie encarnaban los virus, bacterias y todo aquello que se pudiera asociar con los males del organismo. Ahh…..qué de recuerdos.
¿Os acordáis de “V”? Una de las mejores series de los 80. Y como afortunadamente no la han ido reponiendo como “El equipo A” u otras del estilo, ha quedado en nuestras memorias limpia y esplendorosa. Qué impacto por aquel entonces, no? Aún me acuerdo de los comentarios en el cole el día siguiente al episodio piloto, cuando en la última escena, la malvada Diana se comía un ratón de dimensiones bíblicas. Qué assssco!!! Yo me enganché desde el primer día… mi hermana y yo leíamos el TP (teleprograma) todas las semanas con la esperanza de poder saber de antemano algo de los capítulos siguientes. ¡Qué malos malísimos eran los extraterrestres! ¡Y qué bueeeeeenos los terrícolas! Eso sí, como en todo culebrón que se precie, también había los “disidentes” en uno y otro bando.
A mí me encantaban los uniformes de los malos- Y ese símbolo tan extraño que los representaba. ¡Cuántas veces intenté dibujarlo en mi cuaderno hasta que me salía bordado! Y qué de Carnavales he sugerido a mi gente disfrazarnos de “V”!!!